vampire girl frankenstein girl

Nada parece ser demasiado para la nueva tendencia en el cine japonés. No hay límites ni pudor alguno. Y da igual que la calidad cinematográfica del producto final esté a la altura del peor de los culebrones: NOS ENCANTA. Finalmente los planetas se han alienado, las agendas también y Andy y Sei hemos podido arrejuntarnos para verla (Sí, nadie más quería verla con nosotros). Nos hemos reído y aplaudido como hacía tiempo que no hacíamos con una peli. Y sin alcohol ni estupefacientes. Lo prometemos.

Una película en la que la historia empieza al cabo de una hora y acaba veinte minutos después. El resto, una sucesión de gags llenos de hemoglobina, braguitas y una musica atroz. Y sin complejos, oye. La falta de presupuesto no es barrera ni excusa para no mostrarnos algunas de las imágenes más bizarras que recordamos.

Levemente basada en un manga, cuenta la historia de la feliz vampira Monami, que lejos de estar cansada de vivir y matar, disfruta de su modo de vida a más no poder. Un día se enamora del chico guapo de clase (porque, a pesar de llevar no-muerta cientos de años, sigue comportándose como una colegiala), y decide convertirlo para que estén siempre juntos (de la forma más original que hemos nunca en cine vampírico). Esto no sienta muy bien a la auto-impuesta novia del chico (los tornillos vendrán luego), cuyo padre se dedica a hacer experimentos con cadáveres en sus ratos libres (estudiantes que la sexy enfermera asesina para él) en el sótano del colegio vestido de actor Kabuki. ¿Hace falta decir más?

Solo recomendada para los amantes de este tipo de subproductos, la sangre falsa y las lecciones de anatomía baratas. Y para los indecisos, siempre está el aliciente de ver a una chica utilizando sus piernas como helicoptéro.

Os dejamos, nos vamos a ver Ju-On: Kuroi Shojô, que la llevamos con retraso y queremos saber si la ex-Morning-Musume Ai Kago es tan buena actriz como cantante (LOL).

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