Wu Xia es una de las películas chinas que más hype ha creado entre los aficionados últimamente. Desde que Peter Chan nos trajo la fabulosa Perhaps Love tiene al público expectante por cadanuevo proyecto que anuncia. Y en este caso ha unido a Donnie Yen y a Takeshi Kaneshiro en una película poco habitual.

Es curioso lo mucho que está tardando en editarse la película con subtítulos en inglés, tanto que me he obligado a verla en su versión original con subtítulos en chino, cosa que ha sido una ardua tarea. La película transcurre en un área rural, con lo cual el acento y las expresiones de los protagonistas son curiosas y difíciles de entender, pero si a esto le añadimos que Kaneshiro tuvo que aprender a hablar con acento de Sichuan, y con muchas palabras propias del dialecto de la zona, os podéis imaginar lo que sudé viendo la película. Aún y así al final la experiencia valió la pena.

En esta crítica voy a evitar cualquier tipo de spoilers y no voy a hablar de nada de la historia que transcurra más allá de los primeros diez minutos. Con el mencionado hype que se ha creado no queremos ni que nos linchen por spoilers, ni que nadie lea la crítica por miedo a ellos.

Donnie Yen es Liu XinJi un humilde campesino que trabaja arreglando ventanas de papel en el pueblo en el que vive, hasta que un día dos artistas marciales entran en el establecimiento en el que él está arreglando una ventana para robar. Al ver cómo los dos malhechores maltratan y amenazan a la pareja de ancianos que lleva el local, se lanza contra ellos en un intento de ayudarles. Liu recibe una paliza pero con bastante suerte y debido a lo ineptos que son los dos ladrones, consigue deshacerse de ellos.

Las autoridades llegan al pueblo para investigar el caso, y tras una autopsia bastante escasa, confirman la versión de Liu XinJi y el pueblo lo aclama como un héroe.

Entra en escena Takeshi Kaneshiro como Xu Baijiu, un investigador de la policía, quien reconoce a  los dos ladrones como dos famosos ladrones muy conocidos en el mundo de las artes marciales. Xu lleva a cabo su propia investigación a los cuerpos y llega a la conclusión de que el que los ha matado tiene que ser una persona extremadamente hábil en las artes marciales, e incluso cree que puede estar involucrado en un caso que jamás pudieron resolver.

Y aquí empieza la trama de la película ¿A quién te crees? ¿Al simplón Donnie Yen, casado con Tang Wei y con dos hijos? ¿O al inspector Takeshi Kaneshiro que parece obsesionarse de manera malsana con sus casos?

Cabe recordar el título de la película: WuXia, y eso es una pista de lo que en realidad vamos a ver, una película de WuXia. La idea para el filme surgió en una conversación entre Kaneshiro y Peter Chan sobre cuánto admiraban las películas de wu xia de los 60 y 70, sobretodo las del gran Wang Yu (El Luchador Manco)  a quien acaban dando un cameo bastante importante en la historia.

Voy a destacar la actuación de Donnie Yen, a quien normalmente no se le tiene en cuenta como actor, si no como “actor de artes marciales”. Pero en esta ocasión Donnie demuestra que lleva muchos años metido en el cine, y que se ha ganado su puesto no solo a base de patadas y puñetazos. La verdad es que ya tocaba que este actor estuviera en lo más alto. Gracias a Ip Man, Donnie Yen se ha convertido en uno de los actores chinos que más películas estrenan al año.  En Dimsumcinema le seguimos desde Once Upon a Time in China 2 y le hemos visto en películas muy buenas, pero también muy malas (Holy Virgin vs Evil Dead es aún a día de hoy una de las peores películas que he visto nunca, pero lo que me llegué a reir…) Aunque también es cierto que antes de Ip Man tuvo un par de grandes aciertos en esta década, como serían FlashPoint y Sha Po Lang.

Takeshi Kaneshiro no hace uno de sus mejores papeles, pero no por qué él no llegue, sinó porqué el personaje no da para más. Aun y así tiene un par de momentos míticos durante la película. De su trayectoria cinematográfica no hace falta decir mucho, él pasó de comedias de poca monta en Hong Kong a grandes producciones durante los 90 y ha trabajado con todos los grandes nombres del cine chino. Hoy en día es uno de los actores chinos más importantes y no le faltan ofertas, pero él sigue escogiendo con mucho cuidado los proyectos en los que se involucra. Aunque también es cierto que hace pocas películas cada año, ya que según sus propias palabras “mi vida privada también se merece mi tiempo”. Kaneshiro es uno de los pocos actores que ha trabajado en cine de Hong Kong, en cine japonés y cine chino casi al mismo tiempo gracias a su mezcla de orígenes (de padre japonés y madre taiwanesa) y a que habla cantonés, japonés, mandarín e inglés a nivel nativo.

Tang Wei aparece como la mujer de Donnie Yen en la película, y su papel tiene poco que destacar, en mi opinión la elección de esta actriz en este caso viene más por la necesidad de tener un nombre femenino famoso en el cartel más que por la necesidad del personaje. Aunque el nombre de Tang Wei en china aún signifique escándalo (por sus desnudo en Lust  Caution que aún está presente en su carrera, incluso hace poco un nieto de Mao consiguió que la eliminaran sus escenas de “Founding of a Party” en la que hacía de una novia de Mao en su juventud) en esta película su actuación es muy comedida y no se le ha dado gran importancia a su participación en tremenda superproducción.

Peter Chan dirige de manera sublime una película en la que los paisajes son una parte importante de la narración y que ha conseguido vender la idea de la película con apenas los primeros minutos. Yo mismo pensaba que lo visto en el tráiler era la película y su argumento principal, pero no es así, Peter Chan nos lleva mucho más allá en un homenaje continuo a las películas en las que las artes marciales y la medicina china eran capaces de matar con un solo dedo.

Si bien es cierto que la película no tiene una gran cantidad de escenas de acción, están bien repartidas y no se hacen pesadas en ningún momento. En el homenaje a los clásicos la película está dividida en tres partes cuyo punto álgido es una pelea en concreto que de una manera u otra, acerca a sus personajes hacia sus destinos.

Hay una cosa que me llama la atención desde hace un tiempo en este tipo de producciones chinas en las que la historia nos lleva a la parte rural de China. Creo que la primera película en la que me di cuenta fue en Warlords, curiosamente también de Peter Chan. Antes cuando una película nos llevaba al campo ya sea en este siglo, o en un periodo anterior de la historia, la escenografía, el vestuario y el maquillaje de los personajes era humilde, pero limpio. Recuerdo las películas de Zhang Yimou en las que hiciese el papel que hiciese, Gong Li siempre iba impoluta y su piel no había visto el sol en meses. Sin embargo en estas nuevas producciones los personajes llevan ropa sucia, están morenos de trabajar bajo el sol, van despeinados (muchas veces llevan la trenza de los Ming, pero no llevan el resto de la cabeza bien afeitado) y el ambiente de la película refleja de una forma más verífica lo que sería un pueblo chino en esa época.

En WuXia por ejemplo, Tang Wei luce una piel bien morena (antiestético para el canon de belleza chino) y lleva ropa que no es de los Ming, parece más bien de algún tipo de etnia de la zona, y aunque esto ni se menciona ni tiene ningún tipo de importancia para la película, ayuda a darle una veracidad a lo que estás viendo que va más allá del propio guión.

También es cierto que esta búsqueda de vericidad a veces contrarresta la narración fantástica de algún tipo de películas y se echa en falta los parajes idílicos idealizados del cine de los 80-90 con esas noches americanas y esas máquinas de niebla cada vez que aparecía algo misterioso entre sombras…

Pero bueno, me estoy  alejando de WuXia. En resumen, una película muy recomendable, no desilusionará a los fans de Peter Chan ni a los fans del cine de artes marciales con una buena historia. Eso sí, si buscas una películas con mucha acción donde la historia y los personajes son secundarios, piénsatelo dos veces…

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