Zhang Yimou ha sido criticado ultimamente por “haberse vendido” al cine comercial. Es cierto que Zhang Yimou pasó de una serie de películas críticas con las épocas más oscuras de China en las que se podía leer una crítica muy seria a la época actual del país y a los que lo gobiernan, a dirigir la ceremonia de apertura de las olimpiadas y a películas poco politizadas como “House of Flying Daggers” o “Curse of the Golden Flowers”.  Pero el director ha demostrado una vez más que se puede mover entre géneros con éxito, pero que volver a visitar estas épocas oscuras es lo que mejor se le da.

En “Under the Hawthorn Tree” basada en el libro del mismo nombre de Ai Mi (basado en una historia real) nos encontramos en plena revolución cultural donde la joven Zhang Jingqiu es enviada a un pueblo a reeducarse como mandaba Mao Zedong. Allí vivirá un tiempo con el jefe del pueblo, trabajando con sus manos y escribiendo propaganda para la revolución. Y también allí conocerá a Lao San, un joven geólogo que trabaja cerca del pueblo. Poco a poco se irán enamorando, descubriendo que hay algo más por lo que luchar.

Zhang Jingqiu es una joven inocente que trabaja duro para convertirse en profesora. Pero lo tiene muy difícil, su padre ha sido tachado de “capitalista” y está en la cárcel, mientras que su madre sufre los abusos del resto de la sociedad por haberse casado con un “capitalista”. Por esta razón, Jingqiu debe doblar sus esfuerzos para demostrar que “los errores de los padres no son de los hijos” como decía el propio Mao Zedong.

Por su parte el joven Lao San viene de una familia con mucho poder en la revolución, siendo su padre un alto cargo en las filas de Mao. Sin embargo su madre fue tachada de “derechista” y se suicidó cuatro años atrás. Desde el momento en que Lao San conoce a Jingqiu intenta cuidarla y darle una vida mejor, cosa que no está bien vista por todos a su alrededor…

Las actuaciones de Zhou Dongyu como Zhang Jingqiu y Shawn Dou como Lao San, ambos sin experiencia previa en cine son de lo mejor de la película. Zhou DongYu es la inocencia personificada, como ya lo fue una joven Zhang Ziyi en “Camino a casa”. Y como a ella, estamos seguros que la veremos hacer grandes cosas en el futuro, pues Zhang Yimou aparte de tener un gran ojo para sus actrices y actores, también es una de las mayores lanzaderas en China.

La película no defraudará a los fans de los clásicos de Zhang Yimou. Quizás es una película algo más suave de lo que nos tiene acostumbrado el director chino, pero aún y así es difícil desentenderse de la situación de los dos jóvenes amantes. El ritmo de “Under The Hawthorn Tree” es una de las marcas de este director, no hay prisa, los detalles tienen tanta importancia como las escenas más grandilocuentes. Y al final hay un hachazo al ritmo, un hachazo que a mi entender nos saca del sueño vivido en la película y al velo de ternura que nos cubría los ojos. En este caso vemos un paralelismo con la poca importancia que juega el periodo y la dureza que se vivía en China, y la realidad que se nos refleja en la película. Sí, se nos habla de las injusticias, se nos habla de los suicidios y los presos políticos, pero ahí queda la cosa. Los protagonistas no sufren ninguna injusticia ni ninguna crueldad en sus propias carnes, y nada de eso forma parte de la historia principal. La historia de amor y la lucha contra todo para estar juntos es lo que hace fluir la historia. Hasta el hachazo del final, donde el velo se descubre y nos quedamos helados ante la cruda realidad.

En la película se nos habla del árbol bajo el que murieron muchos camaradas y del que no brotan flores blancas como sería normal, sino rojas como la sangre que derramaron los héroes. Los protagonistas a menudo hablan de este árbol y de sus flores rojas, y el rojo se vuelve uno de los temas de la película. Rojo como la bandera china. Rojo como el color del comunismo. Rojo como la sangre que bañó las calles más de una vez durante este periodo. Rojo como el color del amor. Sin embargo, y sin querer spoilear a nadie, las flores son blancas. Y con el árbol en flor nos deja el director al final de los créditos, como un mensaje a aquellos que se han quedado en la butaca: las flores son blancas, se cuente lo que se cuente. Y hay momentos históricos que son duros, se cuente lo que se cuente.

Como curiosidad, Zhou Dongyu ha entrado en la universidad de cine de Beijing hace poco, la mejor universidad del país, y esto desató un escándalo. Al parecer, las notas de Dongyu no eran lo suficientemente altas y el público se lanzó contra ella diciendo que sólo había entrado por su amistad con Yimou, quien tiene gran influencia en la universidad. Sin embargo los profesores se defendieron diciendo que hay casos en los que el talento vale más que las notas, y que Dongyu tenía talento de sobra. Para cualquiera que la haya visto actuar, sabe que esto no puede ser más verdad, pero parece que el público chino no está de acuerdo si las notas no son altas…

En resumen ¿vale la pena ver la película? Si te gusta el cine chino costumbrista, sí. Para aquellos que solo buscan acción o comedias románticas trepidantes y modernas, mejor buscar otra cosa. A mí me ha gustado, y mucho. Tanto que ya estoy a la espera de que en Enero salga el libro en inglés.

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