Gallants es una de esas películas que por la falta de nombres importantes no recibe la atención ni el cariño de los fans que se merece. Para abrir boca os diremos que es un genial homenaje a las películas de Hong Kong de los 60 y los 70 y que además crea a un personaje que es, posiblemente, uno de los más carismáticos y divertidos del cine de la ex colonia británica.

La historia comienza con Leung King-cheung (Wong You-nam), un Nobita cualquiera al que envían a los Nuevos Territorios  de Hong Kong a solucionar una disputa sobre la venta de unos terrenos. Allí conocerá a Tigre (Bruce Leung) y Dragón (Chen Kuan-tai) quienes se niegan a vender su antigua escuela de artes marciales al engreído Chung Sang-mang (Mc Jin, lo peor de la película). En la escuela, ahora convertida en casa de té, mantienen a su maestro Law San (Teddy Robin) que cayó en coma hace 30 años. Y con ellos vive una joven a la que salvaron de unos matones cuando era una niña (Jj Jia). Sim embargo Mang intentará hacerse con el contrato a toda costa…

La película utiliza al joven Leung King-cheung, quien decide entrenar con la gente de la casa de té porqué se ha cansado de ser el felpudo del mundo, solo como una excusa para enseñarnos cómo ha cambiado el mundo  desde que las artes marciales significaban honor y no dinero. Y todo esto con una mezcla de coreografías de artes marciales “de las de verdad”, nada de cables y burradas, y una sinfonía de gags que nos recuerdan a aquellos tiempos en los que las comedias de Hong Kong eran divertidas.

Las actuaciones son muy interesantes, especialmente por parte de Bruce Leung y Chen Kuan-tai en sus papeles de grandes artistas marciales venidos a menos. El protagonista, Leung, es en realidad el que menos tasa de pantalla disfruta, o al menos deja al espectador con esa sensación. Pero sin lugar a dudas, el protagonista por excelencia y que hace sombra a todos los demás, es el genial Teddy Robin en el papel del maestro. Es difícil no cogerle cariño casi instantáneamente al personaje del anciano maestro que es estricto, pero que se dedica a ligar descaradamente con cualquiera con faldas. Teddy ganó el premio al mejor actor en los 17th Hong Kong Film Critics Society Awards, un premio merecidísimo. El anciano se convierte así en uno de los personajes más carismáticos del cine de Hong Kong… El punto negativo, como ya hemos comentado antes, se lo lleva el rapero Mc Jin en un papel tremendamente sencillo, pero que ya le viene grande, y además parece que ni siquiera ha hecho ningún esfuerzo para aprender los movimientos básicos para aparentar que sabe artes marciales.

La dirección corre a cargo de Derek Kwok y el novato Clement Cheng, que hacen un excelente homenaje que deleitará a los fans de los clásicos (ya solo con los cameos de los actores de la época dorada de la Shaw Brothers puede mantener a más de uno entretenido) pero que además será una grata sorpresa para aquellos que o bien no estén familiarizados con los clásicos o no les gusten.

En general, una película muy divertida, con artes marciales “de verdad”, y que no puede dejar indiferente a nadie. Por cierto, la banda sonora es buenísima.

Anuncios