La primera película china de Christian Bale con Zhang Yimou como director está teniendo un éxito apabullante en las taquillas chinas. Y tras verla es muy comprensible. Ya que si la película es buena de por sí, llama mucho a la audiencia local con un tema que los chinos aún sienten muy vivo. Y además el tener a Bale en cartel también ayuda. Es posible que se presente a los Oscar como Película Extranjera, si es así, Yimou volvería a estar nominado a la estautilla.

La película se abre con una huida desesperada de un grupo de jóvenes estudiantes en medio del campo de batalla en el que se ha convertido Nanjing. El año es 1937 y los japoneses están tomando la ciudad por la fuerza. En medio de la huída, dos de las jóvenes se separan y se topan con un extranjero (Christian Bale) que por casualidad también se dirige hacia la iglesia en la que ellas viven. En la guerra sino-japonesa, las iglesias cristianas, en su mayor parte, y los que allí vivían y estudiaban fueron perdonadas, siempre y cuando no albergaran soldados.

El extranjero es John Miller, un enterrador que se dirige a la iglesia para hacerse cargo del funeral del cura que la regentaba. Una vez allí decide quedarse a pasar la noche, y a la mañana siguiente observa como un grupo de prostitutas de lujo que huyen de su burdel, saltan los muros de la iglesia y buscan asilo. Tanto las jóvenes estudiantes como las recién llegadas le piden ayuda para escapar. En ese momento John debe decidir si quedarse a ayudarlas, arriesgando su vida, o huir de allí y continuar con su vida de mujeres y alcohol…

Aquellos que, como yo, no sean muy fanáticos del cine bélico, no se dejen engañar por los primeros diez minutos de batalla, la película utiliza la guerra como telón para el horror de la historia, pero no se ceba en escenas de batallas, disparos y explosiones. Dicho esto, la película es dura, muy dura. Estamos ante un periodo histórico en que los soldados se cebaron especialmente en la población y en el que China disfruta regodeándose. El otro día comentaba con un amigo que para mucha gente, ese sentimiento de aversión ante los japoneses continúa vivo, pues “mi abuelo vivió la guerra” o “a mi abuela la mataron los japoneses”. Que es un sentimiento muy válido, pero no refleja la realidad del cambio de sociedad por ambas partes. El filme , como la mayoría de filmes bélicos chino (y normalmente en general) reaviva este sentimiento monstrándonos que los soldados japoneses son depravados y disfrutan de la tortura y el dolor ajeno. Incluso el soldado más honorable japonés cede ante la presión de la situación de la guerra.

Dejando de lado el tema más duro, la película es muy interesante y las actuaciones de Christian Bale y el resto de protagonistas acompañan muy bien a una historia que, aunque  sí que es algo teatrera como comentaba nuestro amigo de Made in China, no por eso deja de hacer una muy buena película. La protagonista femenina adulta es la actriz Ni Ni, que toma el papel de la prostituta de más alto estánding del local, que utilizará todas sus armas para intentar salir de Nanjing. Como curiosidad os contaré uno de los detalles que nos perdemos al no verla en un cine en China. Según me comentaba un amigo el ambiente se dividía entre insultos e indignación ante los japoneses, y suspiros femeninos al unísono ante las escenas de Bale.

Lo bueno de esta producción es que seguramente llegue a nuestras pantallas. Lo malo es que estará completamente doblada y nos perderemos toda la trama entre los personajes que hablan inglés y los que hablan chino, lo que seguramente acabará en una invención total de diálogos.

Flowers of War” es una película muy aconsejable tanto para fans de Zhang Yimou como para aquellos que se duermen en sus películas clásicas (yo me cuente en el segundo grupo). Eso sí, es una película que pasa en una guerra y nos veremos expuestos a los horrores y la crueldad de una ocupación bélica. Estáis avisados.

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