El género zombie ha tenido épocas muy populares en Occidente, pero nunca ha conseguido hacerse un hueco digno en las cinematografías asiáticas. Ha habido diversos intentos, pero ninguna ha pasado a la historia.

La película de la que hablamos hoy tampoco pasará a la historia, pero tiene un hueco especial entre nuestra lista de películas bizarras favoritas. “Stacy: Attack of the schoolgirl zombies” se estrenó en 2001 en Japón, y poco después cayó en nuestras manos por primera vez, convirtiéndose en un clásico instantáneo. Sin embargo es una película poco conocida y valorada. No lo comprendemos.

Nos situamos en Japón, donde una extraña enfermedad hace que las chicas de 15 a 17 años sufran una extraña enfermedad que les causa un estado de felicidad extrema “Near Death Happiness” (Felicidad cercana a la muerte) tras el que mueren para convertirse en zombies con traje de colegiala llamadas Stacy. La enfermedad afecta al 100% de la población femenina. El gobierno pasa una ley por la cual solo los seres queridos de las fallecidas o un equipo especial llamado “Romero Repeat-Kill Troops” pueden deshacerse de las muertas vivientes por Repeat-Kill, la única forma de deshacerse de ellas: despedazarlas y quemarlas.

Un día al protagonista, un artista de las marionetas, se le presenta una joven (Tomoya Hayashi) con el síndrome de Near Death Happiness y le pide que sea él el que la mate, y que hasta entonces creen bonitos recuerdos. Durante el resto del metraje, la joven se reirá constantemente de una manera muy molesta para demostrar que es feliz. El espectador se pasará el resto de película deseando darle un zapatazo en la boca.

Por otro lado tenemos a un grupo de 3 adolescentes (al parecer no había actrices adolescentes disponibles para estos papeles) que crean un grupo de Re-Kill ilegal para conseguir dinero y hacer que cuando ellas se transformen, las remate el actor Takashi Sorimachi (GTO). El grupo parece sacado de un manga de Rumiko Takahashi (Ranma ½)

Además, un sádico doctor, trabaja para el gobierno con cadáveres de Stacy para estudiarlas y comprenderlas. Es la perfecta excusa para tener una sala repleta de trozos de colegialas que se mueven.

Cabe decir que las actrices que hacen de Stacy parecen no haber visto jamás una película de zombies, ya que su actuación como tal se basa en mover los ojos en varias direcciones muy rápido, abrir la boca y mover la lengua en dirección contraria a sus ojos, en círculos.

Sí a estas alturas no estáis buscando la película, no os entiendo. Para darle más categoría a Stacy: Attack of the schoolgirl zombie, su director no para de ofercer guiños a clásicos del cine de terror, como ya hemos mencionado las Romero Troops (en honor a George Romero, el famoso director de la saga de los muertos) o como un anuncio televisivo de una sierra kawaii llamada Blues Campbell (en honor a Bruce Campbell, protagonista de la saga Evil Dead)

Para acabar de enamorarnos entre colegialas zombie, sierras kawaii, sangre, gore y demás, la película tiene, sin duda alguna, el mejor final de una película de zombies de la historia del cine. No lo vamos a contar, pero una vez lo veáis, sin duda coincidiréis con nosotros.

En general, una película para los fans del cine gore cutre (japonés o no). No aconsejable para aquellos que quieran ver una película de terror o de zombies seria. Por si esto último no había quedado claro todavía…

¡Zapatazo en la boca!

Nosotros hemos vuelto a ver la película más de 10 años después del primer visionado, y nos ha gustado tanto como el primer día. Al parecer la película está basada en una novela que escribió el rockero Kenji Ohtuski basándose en un sueño recurrente que tenía, la dirección corre a cargo de Naoyuki Tomomatsu (Vampire Girl vs Frankenstein Girl)