Incómoda comedia sobre dos hermanos que siempre la lían en todas las bodas, a quienes sus padres les obligan a buscar a dos “chicas buenas” para traer a la boda de su hermana y que así no se desmadren. La película está repleta de bromas de sexo, drogas y alcohol, con personajes unidimensionales con los que es imposible relacionarse.

Zac Efron hace de si mismo y aburre como suele hacer, Adam Devine se multiplica por mil y hace de la sobreactuación su bandera, y Anna Kendrick y Aubrey Plaza pasan sin pena ni gloria por la película.

Cualquier película con Anna Kendrick y Aubrey Plaza suele ser digna de ver, pero éste no es el caso. Al menos no es larga.