Tras la curiosa Repo The Genetic Opera, Darren Lynn Bousman vuelve al cine de terror con una gran historia que, desafortunadamente, queda supeditada a un bajo presupuesto, desastrosa realización y torpes actuaciones.

Una lástima, porque el argumento a lo 13 Fantasmas prometía muchísimo, pero todo se queda en eso, promesas.