La película que introdujo al público general al género de cámara en mano presenta su secuela en #Sitges2016. Blair Witch, que continúa la historia del taquillazo de hace 17 años, ignora una secuela ya existente. Todo apuntaba a una receta para el fracaso.

Como fans de la original, aunque con miedo, hemos decidido entrar a la sala con una mente abierta.

Siguiendo la fórmula de la original, Blair Witch nos presenta al hermano de la protagonista de la primera parte. Quien tras recibir un video que parece dar nuevos datos de la desaparición de su hermana, decide volver al bosque con un nuevo equipo documental.

Es una pena que la película no confíe en sí misma, y en vez de dejar que la ambientación y la historia vayan metiendo el miedo en el cuerpo del espectador, decide comenzar a dar sustos tontos con acoplamientos de sonidos de cámara, personajes que aparecen por el lateral de la cámara gritando sin sentido y estática de walki-talkie. De esta manera, para cuando llegan los sustos de verdad, el espectador ya está desensibilizado y esto le quita fuerza a la parte final.

Aun y así, la recomendamos a aquellos que quieran volver a pasearse por el bosque de la bruja de Blair y pasar miedo en la oscuridad de su casa.