The Transfiguration se nos presenta en #Sitges2016 como una historia de vampiros y superación personal con guiños a los ochenta y muchas referencias al cine de vampiros. Se comparaba con la noruega Let the right one in.

Nos sentamos con ganas esperando estos elementos, lo que nos llevamos fue mucho sueño y horas perdidas.

De ochentera la película sólo tenía unos vhs con los que el protagonista trastea de vez en cuando. De referencias a películas de vampiros, literalmente sólo son referencias textuales, el protagonista se pasa la película mencionando títulos aleatorios que poco tienen que ver con la trama de la película. Con Let the right one in solo tiene en común que el protagonista es joven y que The Transfiguratiion copia (“homenajea”) la escena del ataque debajo del puente.

A parte de esto, la película es lenta, pretenciosa, usa recursos baratos de cine de autor amateur y ni siquiera el tratamiento de la imagen o la banda sonora merecen una mención especial.

Los directores parecen querer enganchar al espectador con una sorpresa final que cualquiera adivina a los diez minutos.

Una de las peores metáforas sobre las dificultades de los barrios más empobrecidos, que acaba siendo ligeramente racista e inútilmente ñoña.