Marvel lleva años inundando nuestras pantallas con cine de superhéroes de calidad. Y si con Guardianes de la Galaxia dejaban atrás a los héroes con superpoderes para enseñarnos lo vasta que es su mitología espacial, con Doctor Extraño nos demuestran que su universo mágico no se queda atrás.

La última adaptación del cómic al cine del año hará las delicias tanto de los fans del mago, como de aquellos que nunca han oído hablar de él. Un Benedict Cumberbatch que parece nacido para el papel del cirujano convertido en hechicero, lleva toda la
película a hombros y no flaquea en ningún momento.

Stephen Strange es un cirujano de éxito que sufre un terrible accidente, tras el cual sus manos quedan inservibles para su oficio. Cuando la medicina moderna no le da soluciones, busca la cura en las montañas de Katmandú, donde con las enseñanzas de Tilda Swinton como “El anciano”, descubrirá que su realidad es mucho más extraña de lo que pensaba.

Visualmente es quizás lo más interesante que ha hecho Marvel, y en sus casi dos horas de metraje, Doctor Extraño no aburre al espectador ni un segundo. Totalmente recomendada.