Las posesiones demoníacas están de moda en el cine de terror actual, aunque eso no siempre es bueno. En The posession experiment vemos como el protagonista decide seguir un antiguo caso de posesión que salió mal para un trabajo de clase de religión. Y para
conseguir más nota, decide intentar que le posea un demonio, y para ello
consigue la ayuda del porrero de clase y de una estudiante de enfermería para
que le tome la tensión de vez en cuando.

La película en sí parece un proyecto de algún estudiante de cine con demasiado tiempo libre y cuatro amigos. Unas actuaciones de vergüenza ajena, una historia que no se
aguanta por ningún lado y un desarrollo que deja al espectador deseando que el
sufrimiento termine pronto.

Si la vais a ver, que sea para reíros de la poca profesionalidad de todo el mundo que ha trabajado en este proyecto, especialmente los “actores”.

¡Disfrutad!

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