El director barcelonés Jaume Collet-Serra se adentra en una apartada playa donde Blake Lively se va a hacer surf, pero se encontrará asediada por un tiburón.

Estos últimos años el cine de tiburones ha sufrido un revival, pero pocas películas han sobrevivido a la larga sombra del Tiburón de Spielberg.

Por suerte Infierno Azul no lo intenta, y se nos presenta con un ritmo mucho más calmado, muy centrado en la fotografía y con poco protagonismo del tiburón. Sin embargo, y de una manera magistral, Collet-Serra consigue transmitirnos la angustia y el dolor de su protagonista. Eramos cuatro viendo la película, y en más de una ocasión se nos puso a todos una mueca de dolor, mientras sufríamos con Blake Lively.

Os la aconsejamos si queréis pasar un mal rato con calma y una fotografía preciosa. Y un tiburón.

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