Tom Moore se ganó el corazón del público con El Secreto de Kells, y poco después volvió a sorprender con La canción del mar.

En esta cinta, Moore se sirve de la mitología irlandesa para contarnos la historia de dos hermanos y la aventura mágica en la que se embarcan.

En un mundo donde hasta Disney ha abandonado la animación tradicional a favor del CGI, se agradecen ver t películas que siguen confiando en la animación tradicional, y que consiguen tanta o más espectacularidad que la mayor de las producciones en 3d. En este caso vemos los ecos de otro estudio que no ha abandonado los lapices y las pinturas, el estudio Ghibli, aunque salvando las distancias.

La canción del mar es una de las películas más bonitas que hemos visto en años.

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