La primera película de Jeepers Creepers aún se recuerda como una gran sorpresa para el cine de terror allá por 2001. Su secuela en 2003 dividió a los seguidores de la primera entre los que pensaban que la secuela perdía fuelle y aquellos a los que les había gustado. En 2017, catorce años después, la tercera parte vuelve a unir a los fans. A unirlos en su odio conjunto hacía lo que ha hecho Victor Salva, director de las dos anteriores, con Jeepers Creepers 3.

 En esta tercera entrega el monstruo se pasea de día a sus anchas, cazando a gente al azar, mientras su furgoneta se convierte en “El coche fantástico” y se dedica a matar a casi más personas que el propio monstruo. Mientras todo este sucede, parece que se ha creado una especie de fuerza de choque de familiares de víctimas del monstruo que se unen para perseguirlo. También hay dos policías que deberían haber estado jubilados desde hace 20 años que pululan por ahí. Y una abuela que ve fantasmas. Y una chica joven que no pinta nada. Y un chaval para que tenga love interest que tampoco pinta nada. Parece que son los protagonistas.

Jeepers Creepers 3 se ríe de las dos anteriores y de su mitología, mencionándola de lejos, pero ignorándola para el desarrollo. Y además se atreve a añadir que algo mágico sucede su alguien toca un trozo del monstruo. Algo muy importante, Algo que podría darle algo de interés a la película. Pero nunca se llega a explicar, así que no es más que otra bofetada para el espectador.

 Y para añadir al insulto, la película queda abierta para una continuación. ¡Huyan! ¡Escondan a los niños! Esta película de apenas hora y media nos ha quitado años de vida. Tuvimos que hacer tres pausas para poder aguantarla.

 Con actuaciones de broma, props de plastiquillo que se doblan, y efectos especiales dignos de la peor película de Asylum, estamos seguros que dentro de nada veremos Jeepers Creepers 3 cualquier mediodía de domingo en Cuatro, entre Tiburones de Lava Fantasma, y Volcanes gigantes en París 3 ( Volcanes de tiburones de hielo).

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